Me detuve en la hora de sus ojos

Tan suaves, me arrojaron al fondo de mí.

Y luego el pánico,

la sonrisa frágil,

la mirada anclada

Fulgor inesperado.

sábado, 2 de junio de 2018

No siempre es sabio, 
mas algunas veces es mejor quedarnos escuchando al dolor, 
en vez de darnos por completo
una y otra y otra vez
por completo,
hasta desintegrarnos.

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