Me detuve en la hora de sus ojos

Tan suaves, me arrojaron al fondo de mí.

Y luego el pánico,

la sonrisa frágil,

la mirada anclada

Fulgor inesperado.

martes, 31 de julio de 2018

Invierno. 

La ciudad convida sus grises.

mis pasos arrítmicos por aceras marchitas

Cae una pluma, se esconde un ángel;

mis ojos embisten el aire,

las líneas del cielo 

por las que huyen los pájaros

 algunas tardes.
Caer

desplomarme

quedarme detenida en una estela del aire

Respirar

quieta

sin que corra la prisa por mi espalda

sin que el frío anude 

los sueños 

de mis manos
Tengo las palabras mudas 

y los ojos vivos. 

No puedo rendirme, 

soy el jardín agazapado del invierno, 

esperando entre la escarcha 

el beso tibio del Sol ,

la mirada de un cielo 

erguido de pájaros.

domingo, 22 de julio de 2018



Un mundo se desata entre dos manos, 

lo que ha sido, 

lo que es, 

hacia donde vamos 

aùn sin saberlo. 

Pertenecemos.

sábado, 21 de julio de 2018

Suelo ser un mar helado, 

imprevisto, 

desorientado en sus orillas, 

hambriento del fondo. 

Todo lo que busco pesa dentro

golpeando las rocas del silencio,

soplando 

mis manos de espuma.

jueves, 19 de julio de 2018

Vamos a caminar por ese delgado hilo que es la vida, como si no pudièramos caernos, como si en cada paso todo el cielo nos estuviera abrazando.


El pasado està lleno de lugares a los que no volverìa jamàs y de los que, sin embargo,

creo nunca haber del todo escapado .

martes, 17 de julio de 2018

lunes, 16 de julio de 2018



Visiones que no se ven con los ojos pero se sienten

tan palpables.

Sublime escalofrìo, 

tan imposible de detener 

como de explicar.




Nunca sè si es la flor, 
daga en el pecho que se abre
perfumando su blandura,
desmesurando sombras.


Me he perdido del cielo, 

mi carroza de cenizas se agrava, 

mis dedos barren la realidad

a voces, con desconsuelo.

Del día a la noche, 

Todo es no saber.



En algún lugar mi corazón sopla.

martes, 10 de julio de 2018

Cacerìa de ángeles - ( canciòn)

 Sembrar el corazón delante del miedo

y que ese latir valga cada agujero.





Cuida de mi vida mientras cae

podrìà romperse si te distraes

Todas estas grietas no son un disfraz

tampoco son medallas

ni ligeras metrallas

para disparar

sobre tus ojos cuando no creen màs,

ni para herir nada.



En un soplo del viento construì un hogar

donde ampararme de la guadaña

del brillo hostil, la sombra erràtica.




Por donde encallemos hay mundos rotos,

huellas que se hundieron en el fondo.

Faros que olvidaron 

como alumbrar, 

cacerìa de ángeles

sin hogar.



Danza entre mis sueños que aùn quieren mirar

tu risa ardiendo como un volcàn

quemando entre las llagas de mi alma.




Por donde encallemos hay mundos rotos,

huellas que se hundieron en el fondo.

Faros que olvidaron 

como alumbrar, 

cacerìa de ángeles

sin hogar.






lunes, 9 de julio de 2018



Hay que sobrevivir a todo, a exponernos en lo màs blando, a la fiereza de la necesidad que nunca perdona.
No somos tan libres si tenemos por quièn luchar, si amamos màs allà de nuestra humana verdad.
 Tal vez sòlo esconde luces la obscuridad.

sábado, 7 de julio de 2018

La realidad por momentos se vuelve un quiste negro, alimentàndose de todas las luces que, con esfuerzo, mis manos alcanzan. Quiero sostenerlas dentro de mì, quiero que esta obscuridad se acabe.

miércoles, 4 de julio de 2018


Soy la niña feroz que espera tu abrazo

de lobo bueno.

Lejos del mundo.

Fuera del mundo.


Noches en las que soy un silencio latiendo 

Justo

al otro lado de tu silencio.

domingo, 1 de julio de 2018



No escribo, lloro, 


muchas veces lloro


asì, a secas lloro.


El aire me lava la cara.


Me pregunto si has estado aquì? 


Si alguna vez intentaste alcanzarme






Te he esperado hasta dudar de mì.


No sè amar a medias, 


ni dar a medias nada.


El tiempo vuelve arena a mi corazòn


y los caminos no sirven para encontrarnos,


tampoco las palabras.




Nos hemos mirado hasta dar con el amor,


entonces creìmos.

Hoy



Soy esa baraja mal repartida en manos de todos.

Duele/ cansa no ser tiempo entre tus dedos

en la noche de tus ojos/

Me acostumbra al frìo esta ciudad en penumbras

Ni el mar besa/ ni las voces callan/

ni los fantasmas me abandonan.