Me detuve en la hora de sus ojos

Tan suaves, me arrojaron al fondo de mí.

Y luego el pánico,

la sonrisa frágil,

la mirada anclada

Fulgor inesperado.

lunes, 9 de julio de 2018



Hay que sobrevivir a todo, a exponernos en lo màs blando, a la fiereza de la necesidad que nunca perdona.
No somos tan libres si tenemos por quièn luchar, si amamos màs allà de nuestra humana verdad.
 Tal vez sòlo esconde luces la obscuridad.

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