Me detuve en la hora de sus ojos

Tan suaves, me arrojaron al fondo de mí.

Y luego el pánico,

la sonrisa frágil,

la mirada anclada

Fulgor inesperado.

martes, 31 de julio de 2018

Tengo las palabras mudas 

y los ojos vivos. 

No puedo rendirme, 

soy el jardín agazapado del invierno, 

esperando entre la escarcha 

el beso tibio del Sol ,

la mirada de un cielo 

erguido de pájaros.

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