Me detuve en la hora de sus ojos

Tan suaves, me arrojaron al fondo de mí.

Y luego el pánico,

la sonrisa frágil,

la mirada anclada

Fulgor inesperado.

sábado, 7 de julio de 2018

La realidad por momentos se vuelve un quiste negro, alimentàndose de todas las luces que, con esfuerzo, mis manos alcanzan. Quiero sostenerlas dentro de mì, quiero que esta obscuridad se acabe.

No hay comentarios:

Publicar un comentario