Quizà somos dos idiomas distintos.
Yo latiendo,
hablando de ti con mis horas nàufragas
y mis dedos desesperanzados,
deformando mis rostros,
incomprendiendo la distancia
y Tù,
quièn sabe cuàl
entre mis ojos y tu esencia.
Ahora respiro de este agujero en el pecho
con mi mañana ahogada,
mis pàjaros quebrados...
los dìas blancos
inmòviles.
inmòviles.
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