Me detuve en la hora de sus ojos

Tan suaves, me arrojaron al fondo de mí.

Y luego el pánico,

la sonrisa frágil,

la mirada anclada

Fulgor inesperado.

domingo, 22 de abril de 2018

Poema de domingo

Quizà somos dos idiomas distintos. 
Yo latiendo, 
hablando de ti con mis horas nàufragas
 y mis dedos desesperanzados, 
deformando mis rostros, 
incomprendiendo la distancia
y Tù, 
quièn sabe cuàl 
entre mis ojos y tu esencia.

Ahora respiro de este agujero en el pecho
con mi mañana ahogada, 
mis pàjaros quebrados...
los dìas blancos
inmòviles.

No hay comentarios:

Publicar un comentario