Me detuve en la hora de sus ojos

Tan suaves, me arrojaron al fondo de mí.

Y luego el pánico,

la sonrisa frágil,

la mirada anclada

Fulgor inesperado.

martes, 17 de abril de 2018



No sè bien la razòn, tal vez todas sean razones. 


Cruzo momentos en los que llorarìa una eternidad, 


pero sigo, sigo, luego el cansancio me dice basta. 


No sè què contarà el mañana, 


la vida es un instante sobre otro, 


tan impreciso como precioso.

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