Me detuve en la hora de sus ojos

Tan suaves, me arrojaron al fondo de mí.

Y luego el pánico,

la sonrisa frágil,

la mirada anclada

Fulgor inesperado.

jueves, 15 de marzo de 2018

No debiera esparcirte mis tristezas a diario, lo sé, no alumbran ni perfuman; porque están allí salen sin permiso, cuando tocas lo blando del fondo

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