Me detuve en la hora de sus ojos

Tan suaves, me arrojaron al fondo de mí.

Y luego el pánico,

la sonrisa frágil,

la mirada anclada

Fulgor inesperado.

martes, 20 de marzo de 2018



La venita dislèxica y prepotente de mi brazo se impone al dìa; he tratado de quitarla pero sigue ahì, 


queriendo amordazada, mientras corro con la vida 


evitando llegar.

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