Me detuve en la hora de sus ojos

Tan suaves, me arrojaron al fondo de mí.

Y luego el pánico,

la sonrisa frágil,

la mirada anclada

Fulgor inesperado.

sábado, 31 de marzo de 2018

Podrìa sonreìrte mientras me estoy partiendo por dentro, podrìas estar llevando mis fragmentos en tus manos, sonriendo, sin saberlo.
Cuando arrojo mis pàjaros y te hablo, es sòlo para no enloquecer.

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