Me detuve en la hora de sus ojos

Tan suaves, me arrojaron al fondo de mí.

Y luego el pánico,

la sonrisa frágil,

la mirada anclada

Fulgor inesperado.

miércoles, 14 de marzo de 2018



Sólo tú golpeas mi pecho 


de adentro hacia fuera, 


oleaje dulce o despiadado. 


Tal vez no lo aprendas, 


soy indivisible aunque esté rota.

No hay comentarios:

Publicar un comentario