Me detuve en la hora de sus ojos

Tan suaves, me arrojaron al fondo de mí.

Y luego el pánico,

la sonrisa frágil,

la mirada anclada

Fulgor inesperado.

sábado, 26 de mayo de 2018

Cuando dejas de hablarme me siento un libro tieso en la biblioteca lustrosa de este escaparate. Condenados a la magia, tù y yo.

Gusto de leerte los brazos, la profundidad de tu mirada disparada directo al ànima de mis ojos; los paisajes que te recorren embriagados, de ti. El instante en que se encuentran la luz y la sombra en la historia de tu rostro, tan bien pintada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario