Me detuve en la hora de sus ojos

Tan suaves, me arrojaron al fondo de mí.

Y luego el pánico,

la sonrisa frágil,

la mirada anclada

Fulgor inesperado.

domingo, 20 de mayo de 2018

Un ratito,

una paz,

una tregua,

el mundo arde de injusticia

La ciudad nos rompe.

Aùn quedan pàjaros latiendo

porciones de un cielo


que no quiere enfermarse.

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