Me detuve en la hora de sus ojos

Tan suaves, me arrojaron al fondo de mí.

Y luego el pánico,

la sonrisa frágil,

la mirada anclada

Fulgor inesperado.

martes, 29 de mayo de 2018

Quèdate aunque no te quedes

dèjame estos ojos tibios

abràzame aùn màs fuerte.

No templa la poesìa,

eres tù lo que enciende.

No hay comentarios:

Publicar un comentario