Me detuve en la hora de sus ojos

Tan suaves, me arrojaron al fondo de mí.

Y luego el pánico,

la sonrisa frágil,

la mirada anclada

Fulgor inesperado.

miércoles, 23 de mayo de 2018

Porque sòlo tus ojos saben ver

renazco y muero en ellos.

La furia de un instante,

los besos cautivos,

el rastro fràgil 

pero no indefenso.


Te quiero, 

te lo he dicho escapando

para no oírlo de mi boca

para no caer en cuenta que tal vez

no puedas quererme.


No busco coronas;

confío en tus manos 

en tus dedos de música

o bendito silencio.






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